La Mañana - Radio Continental - Víctor Hugo Morales
31 de diciembre - Investigadores del CONICET repudian la distinción de la Sociedad Científica Argentina a Blaquier.
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miércoles, 2 de enero de 2013
EXPERTOS EN SAQUEOS
La recuperación del predio de la Sociedad Rural en Palermo
Política, saqueos y negocios
Las huellas del saqueo que dejó la Sociedad Rural son más nítidas que las de los gremialistas identificados o detenidos en cuatro provincias. La recuperación de las doce hectáreas vendidas a precio vil hace dos décadas no fue una medida apresurada para distraer de otras cosas, sino la conclusión de un largo proceso bien documentado. El obispo Radrizzani dice que Videla está arrepentido y el obispo Polti Santillán expulsó a un cura que cuestionó el documento episcopal por el 7D.
Por Horacio Verbitsky
La idea de que la decisión de recuperar doce hectáreas del Parque Tres de Febrero haya sido una respuesta improvisada para distraer la atención de los saqueos del 19 y el 20 de diciembre no resiste el análisis objetivo. Por el contrario, tanto el Estado como la Sociedad Rural preveían un crítico desenlace, hasta el punto de que en 2011 la Rural pidió a la Justicia que impidiera una decisión que el gobierno aún no había tomado, por lo que fue rechazada, y una acción declarativa de inconstitucionalidad. En 1992, la Sociedad Rural pagó 10 millones de dólares y se comprometió a cubrir diez cuotas anuales de dos millones cada una, pero no cumplió, porque la oposición de asociaciones vecinales y ambientalistas impidió el gran emprendimiento inmobiliario que pensaba realizar. Mientras intentaba conseguir la autorización de la Legislatura, se endeudó con el Banco Provincia para cumplir con las construcciones comprometidas al comprar el predio. Esa deuda se está pagando cada mes con un fideicomiso que administra todos los ingresos que genera el predio. Pero además subsiste una deuda con el Estado Nacional por el precio de venta, que según el ente que administra bienes del Estado asciende hoy a 119 millones de pesos, suma que la Sociedad Rural objeta. Dos dictámenes de la Procuración del Tesoro de la Nación, de 2010 y 2011, y las actas de la última Asamblea Ordinaria de la propia Sociedad Rural, de hace apenas tres meses, revelan que la situación se tornó insostenible mucho antes de ahora. La Sociedad Rural formó una comisión encabezada por Manuel Solanet, ex secretario de Hacienda del dictador Leopoldo Galtieri, para estudiar alternativas que le permitieran conservar esa propiedad que percibía en riesgo, pero sin realizar ningún desembolso, como corresponde a la tradición nacional que reverencia. Las alternativas planteadas por el gobierno nacional a la Procuración del Tesoro eran perseguir el cobro de la deuda o revisar la legalidad de la venta. El 2 de setiembre de 2010, el entonces Procurador Joaquín Da Rocha respondió que como paso previo la Sindicatura General de la Nación debía determinar “el precio cierto” del inmueble en el momento de la venta y con las condiciones fijadas entonces. La SIGEN sostuvo que el órgano competente e idóneo para ello era el Tribunal de Tasaciones de la Nación y ese cuerpo consideró el valor del inmueble, al contado y desocupado, en el equivalente a 63,6 millones de dólares de 1991. Pero en la causa penal que instruye el juez federal Sergio Torres contra todos los funcionarios intervinientes en la venta fraudulenta, encabezados por Carlos Menem y Domingo Cavallo, el perito tasador de la Corte Suprema Juan Bialet Salas sostuvo que el predio no valía menos de 132 millones de dólares. Si a eso se suma que no se vendió cash, como exigía la legislación vigente, sino a diez años que luego se estiraron a veinticinco, y que no estaba desocupado sino con todas las edificaciones que pertenecían al Estado, la suma podría decuplicar la que se convino y ni siquiera se terminó de pagar. El 17 de julio de 2011, la nueva Procuradora Angelina Abbona se inclinó por la revisión del decreto firmado en 1991 por Menem y Cavallo. El decreto 2552/12 publicado hace nueve días señala que es ilícita la venta a precio vil, para lo que cita precedentes propios y fallos de la Corte Suprema de Justicia que reconocen la posibilidad de declarar la nulidad en sede administrativa, es decir sin intervención judicial. Como se ve, no hay ninguna improvisación sino el punto final de un largo proceso bien documentado. Es comprensible que la Sociedad Rural y sus aliados políticos y económicos hayan caracterizado la decisión como vengativa, dada la frontalidad de la contienda que plantearon desde la asunción de CFK hace cinco años y la carencia de argumentos técnicos y legales para fundamentar el rechazo (lo cual es diferente de decir que no encontrarán un tribunal comprensivo que los ampare, aunque la jueza de primera instancia en lo civil y comercial Silvina Bracamonte ya haya rechazado la medida cautelar que presentó la SRA, representada por uno de los ideólogos y ejecutores del desguace del Estado durante el menemismo, Juan Carlos Cassagne). Si algún nexo puede establecerse entre el intento estatal de recuperación del predio y los episodios organizados el 19 y 20 de diciembre, es que las huellas del saqueo que dejó la Sociedad Rural son más nítidas que las de los gremialistas de ATE, Gastronómicos, Comercio y Camioneros identificados o detenidos en Río Negro, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Junto con los políticos liberales, conservadores, radicales, de la Coalición Cívica Libertadora y del Peornismo Opositor que el jueves se reunieron en el predio usurpado para cantar el himno y maldecir al gobierno estuvo Gerónimo Venegas, el puente de las cámaras patronales con Hugo Moyano. En 2011, Venegas financió la campaña presidencial de Eduardo Duhalde y al conocer los resultados dijo que eran fraudulentos, que Cristina no había llegado al 40 por ciento.
Un negocio brillante
La alarma que la situación provocaba entre los socios fue ostensible en las asambleas de la entidad en los últimos años. En una de ellas, el socio Roque Luis Cassini afirmó que estaba en juego “la propia existencia de la Rural”. El auditor de la Sociedad Rural, Eduardo Del Piano, afirmó que debido a la deuda el Estado Nacional podría ejecutar el predio de Palermo. En la asamblea del 27 de septiembre de este año, la misma preocupación fue expresada por Hugo Luis Biolcati, quien ese día dejaba la conducción de la Rural. Una de las primeras decisiones de esa asamblea fue proclamar como socio honorario al barón del azúcar y el papel Carlos Pedro Blaquier, cuya detención por crímenes de lesa humanidad había sido solicitada a la Justicia el mes anterior, debido a su participación en los secuestros, torturas y asesinatos de trabajadores luego del golpe de 1976. Biolcati informó luego a los asociados acerca del proyecto de mudar la sede de la calle Florida a un nuevo edificio que se construiría en una playa de estacionamiento lindera con el predio de Palermo, en lo que definió con toda razón como “un brillante negocio”, según el modus operandi habitual: la Rural no haría “ningún aporte en dinero”. Sólo aportaría el terreno a un fideicomiso, en el que otros fiduciantes invertirían para construir el edificio. Los rústicos obtendrían a cambio el 40 por ciento de los metros totales construidos, con playa de estacionamiento exclusiva en la planta baja y los cuatro primeros pisos de la nueva construcción, con entrada y ascensores propios. Para llegar a este feliz resultado, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debería cambiar las reglas vigentes ya que “esta zona no admite oficinas comerciales, que es el destino de los metros de la Rural”. Una vez obtenido ese apartamiento de las normas, fueron por más, mediante “una nueva presentación para optimizar el proyecto, pidiendo que los pisos de arriba, que tienen como destino el apto profesional, también permitan un porcentaje de metros con destino a oficinas”, que es el uso con mayor demanda en el mercado inmobiliario. Lo mismo ocurrió hace dos décadas con la compra del predio, que integraba el Parque Tres de Febrero y que nunca dejó de ser un bien del “dominio público del Estado Nacional”, por lo cual correspondía sólo al Congreso disponer de su “uso y enajenación”, como ocurrió con los terrenos cedidos en 1991 y 1995 a los reinos de España y Araba Saudita. Sin embargo, invocando la ley de emergencia económica, el gobierno lo vendió a la Sociedad Rural por decreto. Según el Código de Planeamiento era una zona de Urbanización Parque, que sólo admitía “espacios verdes y parquización de uso público”. Pero el boleto de compraventa mencionó el predio como inmueble del dominio privado del Estado, innecesario para el cumplimiento de sus fines, y delegó en la Sociedad Rural solicitar su rezonificación al gobierno porteño. Los fundamentos para soslayar la licitación y el pago al contado y recurrir a una venta directa a bajo precio, con largo financiamiento y mínima tasa fue el carácter de entidad civil sin fines de lucro de la Sociedad Rural y el compromiso que asumió de limitar el uso del predio al funcionamiento de un Centro Internacional de Exposiciones y Congresos. Pero el mismo día se constituyó “La Rural de Palermo Sociedad Anónima”, una empresa con fines de lucro, para explotar el predio vendido por monedas. Las autoridades de la Sociedad Rural y de La Rural de Palermo SA, eran las mismas.Cajas chinas
La ingeniera política y financiera de este acto de prestidigitación fue aportada por el escribano Raúl Juan Pedro Moneta. Con el ocaso del menemismo, la parte de Moneta fue a parar a manos de Ogden Corporation, una empresa con sede en Estados Unidos que explotaba casinos, aeropuertos y hoteles en lugares calientes, como la Triple Frontera. Entre sus inversiones aportó 300.000 dólares a la campaña electoral de la UCR y el Frepaso. A comienzos de siglo, Ogden Corporation se presentó en convocatoria de acreedores. Como la Sociedad Rural no estaba dispuesta a pagar por esas acciones, ya sobre la fecha de la subasta aceptó la propuesta de asociarse con Alejandro Shaw y Francisco De Narváez. Según explicó Biolcati durante la asamblea ordinaria en setiembre de 2003, “representaban capital argentino, personas físicas, caras visibles”, lo cual era un juicio implícito sobre la situación anterior. Esa alegada visibilidad se perdió más temprano que tarde en el juego de espejos de compañías controladas y vinculadas, de aportes misteriosos, socios ocultos y balances incompletos. La negociación se hizo a nombre de Shaw Capital S.A., pero el derecho de preferencia para comprar en los tribunales de Nueva York las acciones de Ogden Argentina fue cedido a la sociedad Boulevard Norte S.A. (con el 95 por ciento) y a De Narváez (el 5 por ciento). En realidad Boulevard Norte es otra caja china del propio De Narváez, que posee el 90 por ciento de sus acciones, mientras el 10 por ciento remanente que le da la apariencia de una sociedad anónima está en manos de un antiguo empleado suyo en Casa Tía. De Narváez prometió pagar o refinanciar la deuda con el Estado y absorber las deudas de la SRA con Ogden Rural, que le había adelantado dos millones de dólares para la cuota anterior con el Organismo Nacional Administrador de Bienes Estatales (ONABE). También se comprometió al pago de un adelanto de 60.000 dólares mensuales durante cinco años, que la Rural debería devolver con la mitad de las utilidades que percibiera por el emprendimiento, que no generaba ninguna. Era una inversión a largo plazo, que recién daría frutos si se realizara el negocio inmobiliario prohibido, en el que debía participar la constructora de Angelo Calcaterra, el nuevo jefe de la Familia Macrì, que incluía un estadio cubierto para 12.000 personas, estacionamiento para mil automóviles, cines, galería comercial, paseo de compras, restaurante y confitería. Al mismo tiempo, agregó Biolcati, la Rural intentó renegociar su parte de la deuda contraída con el Banco Provincia. El ex gobernador Eduardo Duhalde no había requerido ninguna garantía para otorgar el crédito original, pero su sucesor Felipe Solá la exigía para renegociar. Como la Sociedad Rural se negó, el Banco presentó una demanda ejecutiva por el total de la deuda, que sumando intereses pasaba de 100 millones de pesos. Por último, en agosto de este año, el perceptivo De Narváez vendió sus derechos de explotación del predio a Fénix Entertaiment Group, la empresa de Marcelo Fígoli y Diego Finkelstein que organiza conciertos y shows musicales en Miami y en los mejores mercados de Sudamérica. Pero no le avisó antes a la Sociedad Rural, que tiene el derecho de oponerse y mejorar la oferta o first refusal.Subtextos
Esta es en síntesis la trama a la que aludió Biolcati en su última asamblea. Allí explicó que existía un “conflicto latente” con el ex ONABE, que Cristina acababa de convertir en Agencia de Administración de Bienes del Estado, a la que le encomendó “el uso racional y el buen aprovechamiento de los mismos”. Biolcati reveló que también había sido conflictiva la relación con De Narváez, quien “siempre desconoció su obligación de pagar la deuda con el ONABE”. Cuando De Narváez vendió sin previo aviso su parte a Fenix Entertainment, la Sociedad Rural se reunió con Figoli y Finkelstein y les planteó sus condiciones para aprobar la operación: que asumieran el pago al ONABE y que renegociaran “las obligaciones o ciertos derechos sobre el uso del predio”. Según Biolcati cada vez que la relación con el ONABE llegó al límite “De Narváez se borró. Las consecuencias del incumplimiento no eran favorables a nosotros. Las garantías prácticamente no existían, a excepción de las mismas acciones de la sociedad usufructuaria y las vinculadas, que en esas circunstancias no tenían ningún valor, porque significaba que el predio estaba en ejecución”. Fenix pidió que el plazo de usufructo se extendiera hasta 2035 y sugirió que la Sociedad Rural iniciara un pleito con De Narváez. También propuso comprar la parte de La Rural de Palermo SA, por un precio que cubriera el reclamo del ONABE, más la indexación, los intereses y los punitorios. Pero eso implicaría que, una vez vencido el contrato de usufructo, la Sociedad Rural no tuviera más derechos sobre el predio. Biolcati agregó que como la asamblea era pública había cosas que no podía explicitar. Aun así, dijo que habían negociado con otros cuatro candidatos, cuyas ofertas fueron menos satisfactorias que las de Fenix. El problema es que “no sabemos si llegamos hasta 2017 (cuando termine de pagarse la deuda con el Banco Provincia) sin que el ONABE nos cobre”, redondeó Biolcati. En noviembre, Fenix vendió la mitad de lo que había adquirido al grupo IRSA, de Eduardo Elsztain, mientras la Sociedad Rural retiene su 50 por ciento, lo que puso en alerta a las asociaciones vecinales y ambientalistas que se seguirán oponiendo a cualquier emprendimiento inmobiliario o comercial en el predio. Estas son las crudas cuestiones de intereses ocultas por las proclamas patrióticas, el canto del himno, el flamear de la bandera y las invocaciones a la democracia y la libertad.
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sábado, 22 de diciembre de 2012
PERSONAJE SINIESTRO
El país
Sábado, 22 de diciembre de 2012
OPINION
Por Oscar González *
Hace quince años, cuando regían las leyes de impunidad y los genocidas caminaban entre nosotros, el heraldo del establishment Mariano Grondona tuvo la idea de convocar a su programa televisivo al maestro socialista Alfredo Bravo, secuestrado durante la dictadura militar, y al comisario Miguel Etchecolatz, director de Investigaciones de la Policía Bonaerense en la misma época. Dándoles igual trato, los enfrentó como si cada uno de ellos fuera vocero de una doctrina sobre la cual se podía debatir democráticamente. Bravo, que concurrió sin saber que iba a tener tamaño interlocutor, denunció al aire que el policía había participado de la desaparición de muchos y que había sido su torturador. “Usted es un personaje siniestro”, le enrostró indignado. Por toda respuesta, Etchecolatz alegó que los desaparecidos no eran tantos como se decía, que Bravo nunca había sido torturado y, con simulado enojo y ademán arrogante, se levantó de su asiento y se dirigió amenazante contra quien había sido su víctima, como queriendo reeditar el perverso episodio del lejano 1977. El maestro no se quedó atrás y se irguió indignado para enfrentar la agresión. El conductor, con fingida prudencia, se interpuso entre ambos y dio por terminado el encuentro.
Lo ocurrido ese día en el set de un canal fue expresión cabal de la conducta de cada uno de los protagonistas de la historia. Nadie debió haberse sorprendido de lo sucedido. Nadie pudo haber dudado sobre quién decía la verdad y quién no.
El miércoles, por segunda vez, un tribunal de justicia condenó a prisión perpetua a Etchecolatz. No le fue difícil reconstruir su actividad durante la dictadura. Entre muchas otras pruebas, más de 300 testigos dieron fe de la condición de torturador y asesino del ex policía.
Alfredo Bravo falleció en la madrugada del 26 de mayo de 2003, apenas horas después de que Néstor Kirchner se pusiera al frente del gobierno que terminaría con la impunidad. Esa misma noche, el nuevo mandatario apareció en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados junto a su esposa, Cristina Fernández, para acompañar a la familia, a los amigos y a los compañeros del veterano legislador. Anteayer, una década después, aunque él no lo necesitara, la Justicia volvió a reivindicarlo. Fue cuando, en términos jurídicos, el tribunal le dijo a Etchecolatz lo mismo que el viejo socialista le había gritado en la cara y delante de las cámaras, “usted es un personaje siniestro”.
* Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional. Fue compañero de bancada de Alfredo Bravo.
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jueves, 20 de diciembre de 2012
¿Qué quieren conservar?
Por Eduardo Aliverti
La intensidad informativa de la semana pasada
–una de las más convulsionantes del año– no debe medirse como ardor en
sí, sino por la generación de sensaciones y juicios muy contradictorios.
Pero al cabo de eso, tal vez se descubra que hay un punto donde no rige
contradicción alguna.
El fallo que absolvió a todos los acusados por el secuestro y
desaparición de Marita Verón despertó una repugnancia espontánea,
unánime, extendida a varios puntos del país como quizá no se vio nunca.
Por si no hubiera bastado, la increíble (o todo lo contrario) sentencia
de los jueces tucumanos quedó empalmada con la de Cámara que, en tiempo
súbitamente relámpago y a contrapelo de lo indicado por la Corte, había
concedido a El Grupo la extensión de uno de sus ardides. La indignación
social, total o parcial, forjada por los dos fallos, tuvo el alimento de
sus repercusiones políticas e institucionales. La Presidenta habló de
la Justicia como un poder estatal que responde a sus intereses de clase.
El titular de la Corte la retrucó, pero en simultáneo se vio obligado a
desmentir que tenga aspiraciones presidenciales. Antes de eso, unas
fracciones de ese universo judicial, sea corpo o no, se manifestaron
contra supuestas presiones del Poder Ejecutivo en términos de dureza y
pretensiones inéditas. De inmediato, otro segmento del mismo cosmos
tribunalicio les salió al cruce con retórica de dureza parecida. Llegó
el fallo del caso Verón y casi todos se pusieron de acuerdo en presentar
un estremecimiento vomitivo, que en cierto aspecto parecía darle razón
global a los señalamientos de Cristina. Y en eso estábamos cuando el
viernes salió el dictamen de primera instancia que establece la plena
constitucionalidad de la ley de medios. Los medios de El Grupo tardaron
alrededor de una hora en dar a conocer la noticia con rango de “último
momento”; y demoraron más todavía en exponer a sus voceros para afirmar
que falta un largo trecho hasta que esto pueda considerarse sentencia
definitiva. Entre una cosa y otra, mechados y favorecidos por la masacre
en la escuela yanqui, anduvieron presentando cronistas que perseguían
tormentas en auto; y a una china que escribe a dos manos, en dos idiomas
a la vez. Fue una foto impactante en torno de que El Grupo no esperaba
ni de cerca que el juez Alfonso fallara en estos días. Sí en su contra,
pero no ya. Y si lo esperaban, no son precisamente un canto a la
capacidad de reacción. Alguna gente del Gobierno y muchísima actividad
en las redes sociales reaparecieron para decirle chau a Clarín. Es
comprensible, después de tanto apriete y victorias corporativas
coyunturales. Sin embargo, hacia el fondo de la cuestión (la de visión
política abarcativa), vale advertir que no se trata de andar cambiando
de opinión sobre el sistema integral de Justicia, según sea que un fallo
gusta o no gusta. Dictamen de Cámara a favor de cautelar de Clarín, más
fallo Verón, pensemos para acá. Veredicto Alfonso en contra de Clarín,
cambiemos para allá. Eso es una simplificación sí contradictoria,
emocional, arrebatada, que extravía lo que es el nodo principal: la
Justicia acaba de sumarse, explícitamente, a la lista de poderes que
también entran en revulsión. En crítica abierta. Se cae otra vaca
sagrada, o al menos se le acaba la impunidad absoluta y las críticas
parten también desde sus entrañas. La impresionante respuesta de jueces y
funcionarios judiciales que recibió la Asociación de Magistrados es un
testimonio inédito e inapelable de esa constatación.
Hay algo que, de buena leche, no podría discutir ni el
antikirchnerista fanático más obcecado. Desde 2003 en adelante,
prácticamente todas las áreas y sectores de la vida política,
institucional, corporativa, son susceptibles de ser sometidos a
controversia y enfrentamiento. En general, los choques tienen el impulso
original del Gobierno. De ahí en más, sucede una de tres cosas: a) las
colisiones adquieren vida propia porque partes variadas de la sociedad
toman el envión como bandera, a favor o en contra; b) el oficialismo se
mantiene como protagonista casi excluyente; c) una combinación de las
dos anteriores. Siguiendo ese orden, la ley de medios fue promovida por
el kirchnerismo; pero la alarma de Clarín&Cía por un lado, y por
otro la multiplicación de foros de debate en todo el país a más de la
toma de posición de profesionales, intelectuales y organizaciones
sociales, hicieron que la energía tomara dimensión por las suyas y así
continúa. El Gobierno lanzó la 125; la comunicó en forma horrorosa; no
previó que debía partirles el frente a los involucrados; los potenció;
se lo llevaron por delante y, en términos de fijación de agenda e
imaginario y ocupación de la calle, las perdió, quedó solo, con el
traste tocado por Cobos y la derrota electoral del 2009, hasta su
inesperadísima recuperación de iniciativa. También fue el Gobierno quien
impulsó la inmensa mayoría de las acciones y leyes que amparan los
derechos de las minorías, como el matrimonio igualitario y la identidad
de género; pero después siguió más bien acompañando, confiado en que
como sucedió esas minorías movilizadas, y ocupando espacios
comunicacionales, serían un poder de fuego suficiente para terminar de
torcerles el brazo a los dinosaurios de toda especie (hoy, medido en
cantidad de instrumentos faltantes respecto de resguardar derechos de
esa naturaleza, si es por impacto masivo sólo restaría la
despenalización del aborto aunque, antes que nada, ése es un problemón
de acceso de clase, no de tribunales). Dicho esto, surgen dos opciones
segura o probablemente irreconciliables que, en definitiva y con los
agregados que se quieran, son las que se expresaron a través del 13S, el
8N, el 9D y las alternativas alfanuméricas pasadas y por venir.
Una opción es tomar nota de que este modelo, experimento, proyecto,
intentona, circunstancia histórica, etapa refundacional del peronismo,
ensayo de izquierdizarlo, remake del evitismo o como quiera llamárselo,
pronto cumplirá diez años de lograr que estén con muchos pelos de punta
la Iglesia Católica; terratenientes y socios forrescos que alguna vez
anidaron en El Grito de Alcorta; oligopolios de prensa; fondos buitre;
capitales imperiales; españoles que se nos cagaban de risa;
comunicadores que con la rata estaban a sus anchas para vestirse de
progres; consultores de grandes empresas que militan en la equivocación;
eternos pronosticadores de fin de ciclo; caceroludos sacados porque no
hay conferencias de prensa presidenciales, entre otros detalles de sumo
interés; periodistas símiles de esos empleados fieles que terminan con
una patada en el trasero y un reloj trucho de reconocimiento. A esa
nómina de otrora incuestionados, se suma el Poder Judicial.
La otra opción es pensar que lo antedicho simboliza, precisamente,
el modo en que este engendro llamado kirchnerismo dividió al pueblo
hasta la exasperación. Justo a este pueblo, que siempre estuvo tan
unido. Razonar que está afectada la división de poderes
constitucionales; la distribución de la pauta publicitaria oficial; la
moral pública porque Cristina se aloja en hoteles de lujo y no en
pocilgas de mala muerte; la igualdad distributiva porque en NEA y NOA
hay asentamientos de miseria africana que las meretrices periodísticas
acaban de descubrir, pero guay de revelarlas en los territorios donde su
patronal estimula sus candidatos al postCristina. Inferir que hay una
cacería de periodistas opositores, a falta de dirigentes políticos
opositores que al menos den un indicio, uno solo, de que son peligrosos,
activos, avasallantes. Tuvieron su oportunidad tras la victoria
gauchócrata y no supieron aprovecharla, ni en el Congreso ni en ningún
lado. La hipótesis podría ser que no pudieron porque, sencillamente,
carecen de creatividad y algunos elementos que se sitúan en el bajo
vientre, digamos para exponer que son capaces de formular un capitalismo
mejor que éste. Y la pulsión por la pulsión misma, el oponerse por
oponerse, termina en la foto de “la piba” Bullrich contigua a Moyano, el
otro día, por poner un ejemplo más de cómo se rifan convicciones que no
fueron ni son tales. Paradigmas de los conventillos falsos. De la
invalidez para interpretar por dónde pasa el tren de la historia. La
Bullrich, como ministra de Trabajo del inolvidable gobierno de la
Alianza, fue cabeza mediática para justificar el ajuste contra los
haberes jubilatorios. Moyano, entonces emblema de uno de los peronismos
de aparato que en los ’90 supo no confundir al enemigo, le saltó a la
yugular y la escarneció, con razón, en cuanto foro le prestaran los
medios que hoy vuelve a usar para pregonar la revolución del mínimo no
imponible. Ahora, La Piba y Moyano se fotografían juntos,
desprejuiciados, en imagen análoga a la del hijo de Alfonsín con Macri,
la de Macri con Buzzi, la de Buzzi con el primer capanga que brote y así
de corrido hasta, de veras, perder la capacidad de asombro o algo
parecido.
Obviamente, el periodista se cuenta en el grupo de la primera
opción. La de agendar que están nerviosos aquellos que son las antípodas
de un modelo tan imperfecto como bien orientado. Eso da o daría la
pauta de que, a tales conservadores furiosos, se corresponde acentuar
que el contrincante está genéricamente acertado. Todo entró en
revulsión, agregada ahora la Justicia. Y eso es producto de un trazado
gubernamental que lo habilita.
Los conservadores deberían tener la valentía de decir qué es lo que quieren conservar.
No lo dicen porque se dan vergüenza ajena.
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jueves, 15 de noviembre de 2012
RECONOCIMIENTO AL HOGAR OBRERO
lunes, 12 de noviembre de 2012
ALEJADOS DE LA PROVOCACIÓN
Lunes 12 de Noviembre. Inauguración de la planta de Laminados Industriales en Villa Constitución, Santa Fe: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER EN VILLA CONSTITUCION, PROVINCIA DE SANTA FE.
Muy buenas tardes a todos y a todas. Señor gobernador de la Provincia de Santa Fe; señor intendente de Villa Constitución; trabajadores y trabajadoras, compañeros, compañeras, santafesinos y santafesinas: hoy es un día muy especial, hoy podríamos hablar de un día a plena industria en la provincia de Santa Fe, República Argentina. Pero hay cosas más emblemáticas todavía, a esta fábrica en la que hoy estamos de Laminados Beltrame, europeos, italianos, me decían recién cuando bajaba del helicóptero y veníamos en el auto hasta aquí que los bancos les daban mayor y mejor recomendación porque invertían aquí en América del Sur, que tiene más perspectivas, desgraciadamente por la crisis que está atravesando Europa, y que calificaban mejor cuando tenían inversiones aquí. Qué extraño que estas cosas no podamos verlas escritas en letras de molde o escucharlas en medios argentinos y me las tenga que venir a contar un empresario italiano. Pero bienvenido sea.
Y fue muy emblemático porque el helicóptero se depositó precisamente en esas planchas de laminado caliente, que es la segunda fábrica en América del Sur. Pero debemos conocer la historia. Con esas chapas que se fabrican aquí vamos a poder hacer la chapa naval –conocida como chapa naval- que es la punta de lanza, el insumo básico para la industria pesada del país. Lo decía recién su presidente: con esto se pueden construir barcazas, barcos, se pueden construir molinos de viento, se pueden construir puentes, esto no lo teníamos en la Argentina.
Pero quiero contar algo. Hubo un momento hace 20 años, casualmente en noviembre del año 92, cuando se privatizó Somisa, que tenía listo un tren de laminado similar al que hoy tiene aquí Beltrame. Sin embargo la empresa fue privatizada y quienes la adquirieron vendieron ese tren de laminado para la industria pesada a Brasil. Nada es casualidad en lo que ha pasado en el país.
Hoy estamos inaugurando este verdadero mojón en la industria pesada del país también con el apoyo del Banco de la Nación Argentina, que ha suministrado más del 50% de los fondos para esta primera etapa. Banco Nación que, bueno es decirlo, tiene ubicada a Santa Fe en el segundo lugar de préstamos de la línea 400 para pymes y ocupa un lugar central la provincia de Santa Fe, segunda luego de Buenos Aires en préstamos para la industria. También apoyando hoy aquí en Beltrame. Por eso recordaba el señor Sanmantino cuando nos encontramos en mi despacho con la entonces presidenta del Banco Nación, hoy presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont y Débora Giorgi. Mercedes fue la primera que me habló, como vieja desarrollista – si me escucha decirle vieja se va a enojar pero se lo digo con el buen sentido y el buen corazón- de que era necesario e imprescindible volver a construir chapa naval en la Argentina y hoy empezamos.
Por eso digo que es emblemático recordar, y recordar por ejemplo lo que decía el presidente de Randon cuando mencionaba que hace años, allá por los 60 y 70, Randon comenzó comprando en la Argentina porque en Brasil no se fabricaba lo que se fabricaba en la Argentina y hoy Randon es una de las principales empresas brasileras.
¿Por qué recuerdo estas cosas? Para que todos los argentinos tengamos memoria y recordemos que alguna vez fuimos el país más industrializado de la América latina, que tuvimos el PBI más importante, que llegamos a una participación casi del 50% del PBI entre trabajadores y empresarios; que desarrollamos la industria aeronáutica y automotriz, con capacitación, con recursos humanos, con el surgimiento de una poderosa clase media que permitió que los hijos de los trabajadores fueran a la universidad y pudieran llegar también a ser presidentes de la Nación.
Todo esto tuvo interrupciones lamentables, trágicas, tragedias para el pueblo argentino en pérdidas de vidas durante la dictadura pero también en pérdidas de puestos de trabajo y de saberes, de capacidades, de exilios. Ayer estaba leyendo en un libro de economía una cita de un gran filósofo argentino, Mario Bunge, al que quizás muchos de ustedes no conozcan; se fue del país en 1966 en “La noche de los bastones largos”, cuando a bastonazos sacaron de la Facultad de Ciencias Exactas a nuestros científicos, a nuestros intelectuales, a nuestros filósofos, porque para la derecha y los trogloditas los filósofos, los científicos, los que piensan son enemigos porque sirven para crear conciencia.
También es un símbolo que esté aquí hoy -y yo no lo sabía realmente, recién me enteré- por primera vez un presidente, en este caso una presidenta en Villa Constitución, símbolo de las luchas sindicales, sociales y contra la dictadura, comisiones internas enteras desaparecidas aquí en Villa Constitución.
Todo esto nos debe llevar a una reflexión, a que tenemos que ser muy inteligentes, muy sensatos y muy tranquilos frente a las provocaciones que algunos quieren hacer para retornar al régimen ultraconservador que arruinó la Argentina. No les vamos a hacer el juego, no nos vamos a dejar provocar.
También quiero hablarles a los trabajadores, a mis compañeros, a esos de casco, jóvenes como Vanessa que hace seis meses entró a trabajar y ya la nombraron efectiva como ingeniera. A los otros jóvenes que hace ocho o nueve años estaban por ejemplo en Purina, ese joven alto de 2 metros, también es una señal de cómo anda un país que aumente la producción de alimento para mascotas; cuando se puede dar de comer a las mascotas es porque también está comiendo el pueblo, no tengan ninguna duda, por eso también se duplica la capacidad de alimento para mascotas. A nadie se le ocurría hablar de aumentar la producción de alimento para mascotas en el 2001, cuando golpeaban las puertas de los bancos con los martillos para que les devolvieran sus ahorros. A nadie se le ocurría que podíamos tener una chapa de laminados navales por primera vez en la Argentina allá por los años 90, cuando el país se caía a pedazos pese a que crecía económicamente pero expulsaba millones de argentinos que se quedaban sin trabajo. O una jubilada como Norma Pla lloraba en la puerta del Congreso por tener una jubilación de 350 pesos,
Y quiero hablarles a mis compañeros trabajadores, porque también Paraná Metal es un ejemplo. Miren, formo parte de una generación que fue histórica pero que también cometió errores y equivocaciones, y hemos aprendido, los que hemos podido sobrevivir, de esas equivocaciones y de esos errores. Muchas veces a nosotros nos quieren correr de un lado o del otro, por derecha o por izquierda. Yo siempre digo a esos que parecen tan combativos ahora, que cuando uno se va demasiado al este, como decía un amigo mío como la Tierra es redonda cuando te corrés demasiado por el este aparecés por el otro lado, por el oeste. Hay que tener cuidado porque Paraná Metal, por ejemplo, es un ejemplo también de que muchas veces la propia ineficiencia u obsolescencia tecnológica, o los propios enfrentamientos sindicales, terminan perjudicando no a los dirigentes sino a los trabajadores. Los dirigentes sindicales nunca se quedan sin trabajo, los que se quedan sin trabajo son los trabajadores, siempre cuando hay una crisis.
Por eso me quiero dirigir hoy desde acá, desde Villa Constitución, a todos y cada uno de los trabajadores de mi país, a cada uno de los más de 5 ó 6 millones de argentinos que volvieron a tener un trabajo registrado, un trabajo digno. Quiero decirles que no hay que renunciar a los reclamos y hay que seguir adelante, pero hay que hacerlo con la sensatez de que vivimos en un mundo cada vez más complicado y que hoy, como en la crisis del 2009 o del 2008, la manutención de cada una de las fuentes de trabajo, cada día de trabajo mayor producción, mayor eficiencia, es la garantía de que vamos a seguir adelante en este modelo. Que no es un proyecto de un partido político, es el proyecto de un país policlasista, de un país que ha recuperado a sus trabajadores pero que recupera también a sus científicos, a sus investigadores del CONICET; que recupera a sus jubilados y que también, para aquellos que todavía no han llegado y aunque a algunos les moleste, crea la Asignación Universal por Hijo que permite dignificar los programas sociales sin que tengan que depender del dirigente político de turno.
Esta Argentina es la que quiero defender, esta Argentina que luego de muchos conflictos reabre Paraná Metal, esta Argentina que hoy inaugura la fábrica de laminados de chapa naval en Beltrame. Esta Argentina en que Randon está duplicando la capacidad de la fábrica, esta Argentina que crea alimentos con una multinacional importante como es Nestlé. Muchas veces también, fíjense lo que son las cosas de la economía, cuando nos hablan de que todo depende del estándar de los países, Nestlé, una de las principales sino tal vez la principal multinacional en materia de alimentos, no pertenece a un país donde viven millones de personas, es de origen suizo, todo depende de la calidad, de la eficiencia, de la inversión y la investigación que le pongamos a las cosas.
Aprendamos a mirar, no a que nos muestren. Miremos nosotros, entendamos nosotros, para que nunca más nadie nos engañe y nos lleve por caminos equivocados que luego usufructúan unos pocos. Porque si se me permite tengo aún presentes las palabras de dos mujeres argentinas, una me acuerdo que le dimos el premio de los derechos humanos cuando Néstor era Presidente, en el Salón Blanco de la Casa Rosada, Estela Carlotto. Recuerdo que Estela, la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, contaba que ella, directora de colegio, maestra, docente, clase media platense -la conozco porque yo también soy de La Plata- había ido en 1955 a la plaza por el derrocamiento de Perón, a festejar, no había entendido lo que pasaba en el país, y se tuvo que arrepentir porque después se llevaron a su hija. Y otra madre de Línea Fundadora, Tati Almeida, me contaba que ella también estuvo de acuerdo con el golpe del 24 marzo 1976 porque parecía que iba a pacificar el país. Estas cosas han pasado compañeros y amigos, estas cosas confunden a la gente, los que no se confunden son los que manipulan y mienten, los que ocultan las verdaderas motivaciones, pero hay muchísimos sectores de nuestra sociedad que carecen de la información y hasta diría de la formación, pese a que creen saber todo entienden muy poco. Formación no es ser instruido, formación es poder interpretar, es poder decodificar, es poder saber qué es lo que pasa y saber que precisamente los que siempre estuvieron en contra de los derechos de los trabajadores, son los que necesitaban que en el país hubiera mucha desocupación porque cuando hay desocupación hay salarios a la baja y nadie celebra una convención colectiva de trabajo.
Deberíamos entender que también importa que los chicos no vayan al colegio porque de ese modo hay mano de obra hasta infantil en muchas actividades en el norte argentino, o golondrina, como hemos visto también en reiteradas oportunidades.
Por eso este proyecto político que genera trabajadores, que genera científicos e investigadores, que distribuye netbooks en los colegios para que nuestros chicos en las escuelas públicas no tengan la brecha digital y puedan tener las mismas capacidades y oportunidades que tienen otros pibes a los que los padres les pueden comprar una computadora.
Este proyecto que ha generado millones de personas de la tercera edad incorporadas al beneficio previsional con movilidad jubilatoria dos meses al año. Recuerdo, y vos también Agustín te debés acordar, cuando discutimos en la Cámara de Diputados aquel famoso índice por el cual íbamos a ajustar, hasta algunos compañeros de muy buena fe -se lo recordaba el otro día a un gran compañero como es Héctor Recalde- se oponían porque decían que ese índice iba a perjudicar a los trabajadores. Sin embargo han tenido los aumentos más grandes merced a ese índice porque estaba basado precisamente en la generación de trabajo y la capacidad de recaudación del Estado, entre otras cosas.
Por eso digo que muchas veces no es que haya mala fe, es mucho peor, porque si hay mala fe uno no se preocupa, piensa de esa manera pero dice otra cosa, muchas veces no entienden ni los propios procesos políticos e históricos que originan las consecuencias y piensan que todo es esfuerzo personal e individual. Me acuerdo en esta maravillosa provincia de inmigrantes, porque mis abuelos también lo eran, de esta cosa dual de nuestros abuelos los inmigrantes, por un lado eso que traían de la Europa de dos guerras, del sacrificio, del trabajo, del esfuerzo y que vinieron aquí a la Argentina para hacerse la América. Y por el otro lado un cierto grado de individualismo que no les permitía comprender que su progreso, que su situación social y económica además del esfuerzo personal era producto de un proyecto político de país, porque si todo dependiera, si nuestro bienestar personal y económico dependiera únicamente del esfuerzo y de lo que uno trabaja, bastaría entonces con esforzarse y trabajar para progresar, para estudiar, para tener casa, para tener auto y viajar. Y ya hemos visto que eso no es así, yo puedo tener muchas ganas de trabajar, es más, puedo trabajar las 24 horas del día o las 16 horas del día y seguramente hasta ser explotado, pero si no hay un proyecto de país que garantice la redistribución social del ingreso, la movilidad social ascendente, la generación de valor agregado, la ciencia y la tecnología, la investigación, la inversión, el desarrollo, no hay posibilidades de progresos individuales.
Por eso hablaba desde lo colectivo, y por eso vamos a seguir convocando, una y mil veces, desde aquí, desde Villa Constitución, desde Santa Fe y desde cada uno de los lugares de la República a la responsabilidad social, al amor por la Patria, al compromiso colectivo pero esencialmente a la idea, ya comprobada, de que los argentinos debemos avanzar todos juntos, que no es posible que solamente un sector se beneficie mientras el resto se hunde, porque eso es pan para hoy y hambre para mañana. Ya lo vimos en la década de los 90 y somos nosotros hoy los que venimos a hacernos cargo de la fiesta de los 90, del endeudamiento.
Cuando hoy – y para finalizar - escuchaba a nuestro Canciller hablar de todas las gestiones que estamos haciendo para lograr precisamente que la Fragata Libertad, que los fondos buitres, que no quisieron ingresar en la reestructuración de deuda del 2005, ni del 2010; es mentira, como dicen algunos lenguaraces economistas pagados por los propios bancos, inversores y consultoras, que son inversores. Dos oportunidades tuvieron para ingresar en la deuda: 2005 y 2010, como lo hizo el 93% de los que tenían tenencias o acreencias contra el Estado argentino. Ese fondo que nos embargó la Fragata Libertad - y que algunos parece que se pusieran contentos en la República Argentina- compró papeles de la deuda del 94, porque no son deuda de este gobierno, por cinco pesos y se negó a ingresar en cualquiera de las dos reestructuraciones de deuda. Y yo quiero leerles, para finalizar y para entender este país, que cuando las ideas, los proyectos y la interpretación que uno hace del mundo y de lo que pasa es correcta, resiste el paso del tiempo. Quiero leerles - para finalizar - el discurso que con motivo de la Asamblea Legislativa del año 2004, el 1º de marzo 2004, ya hace más de ocho años, Néstor Kirchner hablaba al Congreso de la Nación y decía: “a los llamados fondos buitres, que junto a los intereses financieros más recalcitrantes e insaciables intentan lucrar con la difícil situación ejecutando acciones mediática y espectaculares”. Fíjense: “ejecutando acciones mediática de espectaculares”, parece ser que fuera un discurso del día de ayer, “pero destinadas al fracaso para lograr sus fines, les cabrá entender la firmeza de las posturas nacionales. Queda claro que no existe margen para recurrir a ajustes, ni al incremento del endeudamiento, esto es claro tienen que entender que no puede haber más endeudamiento. Por eso también cuidamos las divisas que necesitamos para las importaciones, para el turismo, para pagar la deuda de los privados y también para pagar la deuda, que otros contrajeron en los años 90 y también durante la dictadura en adelante. No pagaremos deudas a costa del hambre y la exclusión de millones de argentinos generando más pobreza y aumento de la conflictividad social para que el país pueda y vuelva explotar. Sería bueno que recordaran cuánto daban por sus acreencias en el 2001 cuando gobierno, instituciones, políticos, el país, todo se caía, porque se caía todo en el 2001”.
Yo era legisladora - nadie me lo contó - estaba sentada en mi banca, el 19 y el 20 diciembre, cuando la represión se llevó más de 30 argentinos. “Este Gobierno - decía Néstor, el 1 marzo 2004, reitero - con racionalidad y toda la prudencia del caso seguirá principios firmes de negociación con tenedores de deuda soberana intentando salir del default sin poner en riesgo el crecimiento que las cuentas nacionales y todos los indicadores evidencian. No pagaremos a costa de que cada vez más argentinos vean postergado su acceso a la educación, la salud, la vivienda, el empleo decente. Creciendo – decía, en el 2004 - nuestra economía mejorará nuestra capacidad de pago. Como dijéramos aquí no somos el proyecto del default – recordaba - no fuimos nosotros los que dictamos el default; sabemos que nuestra deuda es un problema central, pero no pagaremos de cualquier modo. No se trata de ideologías, no se trata de capricho, de temeridad, verborragia, inflexibilidad o cómo quieran llamarlo, se trata de una fría y racional lectura de los números y de la economía; se trata de asumir con realismo lo que la situación indica. Lo irracional, lo que parece fruto de la más embriagada fantasía es el tamaño de nuestra deuda - decía allá, en el 2004 - 160% del PBI. Lo irresponsable y ausente de buena fe puede contraerla. Tenemos la certeza de que recibiremos una y mil presiones, sabemos que nos pondrán obstáculos, que deberemos superar, pero sabemos el inmenso apoyo que nuestra defensa de los intereses nacionales tiene en la gran mayoría de nuestro pueblo; no vamos a aflojar”, eso decía Néstor Kirchner, el primero de marzo del 2004 y eso dice esta Presidenta, ocho años más tarde.
Este discurso, que si yo lo hubiera dicho ayer hubiera sido exacto para determinadas situaciones, revela la coherencia y la consistencia de un planteo. Pero no es solamente la defensa de los intereses nacionales, no es solamente lo épico, que no es lo épico, sino lo correcto y lo que debe ser, es también esta postura de sostener que no íbamos a pagar con el hambre del pueblo, que nos dejaran crecer para poder pagar, como realmente lo estamos haciendo, puntualmente desde el año 2005 a la fecha, esta postura de crecimiento es lo que ha permitido que hoy, aquí, en Villa Constitución, el Banco Nación haya podido financiar la apertura de esta fábrica, es lo que ha permitido que el país ponga también el proyecto del Bicentenario; Randon también obtuvo financiamiento por parte del Bicentenario para poder ampliar; es posible abrir, hoy, Paraná Metal, es posible, hoy, que Nestlé esté extendiendo su línea de producción para mascotas.
Si él no hubiera tenido esta postura, si él se hubiera inclinado - como querían – si él hubiera cedido - y eso que tenía apenas el 22% de los votos - nada de esto existiría: no habría clase media, no habría trabajadores, no habría universidades, no habría “Plan Sumar”, no habría “Plan Conectar Igualdad”, no habría nuevas universidades, no habría becas… nada de eso habría. Es bueno tener memoria, no para refregarle nada a nadie, sino para no volvernos a equivocar más, argentinos. Hemos actuado con demasiada ingenuidad las grandes mayorías, aún los que no comulgan con nuestras ideas, aún los que tenemos diferencias, pero que si piensan un poco, razonan y recuerdan verán con claridad que el único camino posible es la defensa irrestricta de los intereses de la Nación y del pueblo, o del pueblo y la Nación, que después de todo son una misma y única cosa.
Gracias Santa Fe, gracias Villa Constitución, gracias Argentina y vamos a seguir trabajando como siempre lo hicimos con el compromiso por los que ya no están, por los que están y por lo que vendrán. Muchas gracias a todos. (Aplausos).
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